El instrumento fundamental del control de mercado es la
inspección de consumo que actúa como consecuencia de:
Denuncias de particulares.
Comunicaciones recibidas de otras Administraciones.
Por alertas nacionales o comunitarias sobre productos con
riesgos recibidos a través de una red de información rápida.
Mediante la realización de actuaciones programadas
con controles periódicos de productos y servicios, y en los casos necesarios con la
incorporación de tomas de muestras para efectuar análisis.